Con la música a otra parte
El compositor ovetense Pablo Laspra triunfa en Llanes con su obra "El Pequeño Porruano" pese a la lluvia
La Nueva España - 18 de Agosto de 2005

Llanes. Pedro Zuazua

En el principio, la obra del joven compositor ovetense Pablo Laspra «El Pequeño Porruano» se iba a estrenar la noche del pasado martes en la playa de El Sablón, Llanes, pero la lluvia obligó a que la música se tuviese que ir a otra parte. Así que se barajaron dos opciones para la esperada representación del cuento sinfónico creación de Laspra, 25 años, en el que se mezclan los acordes de la orquesta con el sonido de las gaitas, y hasta el último momento se mantuvo la incógnita de si la representación se llevaría a cabo en el recinto de La Bombilla o de si, por el contrario, se suspendería.

«Hemos tenido muy mala suerte. Llevo desde el viernes fijándome en el tiempo y justo nos ha tocado hoy», señalaba Laspra con rabia, pero buscando soluciones.

Finalmente, el recinto de La Bombilla fue el elegido, a escasos cincuenta metros de la playa de El Sablón, y hacia allí se desplazó todo el público. Tras unos momentos de indecisión, también los músicos decidieron transportar los instrumentos hasta el recinto, e incluso el propio Laspra se desplazó hasta la playa para colaborar en la mudanza. En media hora -amenizada por una banda de gaitas y diversos actos de homenaje al gaitero Xuacu Amieva-, la orquesta «New Groove Ensemble» ya estaba preparada para actuar.

Entonces, Laspra dirigió unas palabras al numeroso público presente, al que ofreció «en primicia mundial» el estreno de «El Pequeño Porruano» a la vez que agradeció su presencia. En su rostro había resignación por el escenario natural perdido, pero también ganas de sacar aquello adelante.

El concierto comenzó con la fanfarria «Súbito Gozo», perteneciente a la obra "Música para el Beato de Oviedo", también de Laspra. Estaba prevista otra pieza introductoria, pero la pérdida de tiempo fruto del traslado hizo que el joven director optara por suprimirla. Después, y tras otro breve comentario de Laspra, comenzó a sonar «El Pequeño Porruano». En total, unos veinte minutos de música «muy peliculera», como el propio Laspra la definió.

La composición encandiló a los allí presentes y prueba de ello fue que el bullicio inicial se transformó en segundos en un respetuoso silencio. Con ritmos trepidantes que se detenían en seco, con la intervención de las gaitas, con la entrega, en definitiva, de los músicos, Laspra recordó en su composición a las bandas sonoras de las películas americanas.

Vítores cerraron el acto. Laspra agradeció el esfuerzo de sus músicos y los aplausos del público. Respiraba aliviado y aseguraba estar «muy contento», a pesar de las inclemencias. «Claro que hubiera preferido hacerlo en El Sablón, pero hay que adaptarse a las circunstancias», comentaba exultante. Para entonces, «El Pequeño Porruano», aunque sobre mojado, había dado su primer paso.