El Auditorio acoge esta tarde el estreno de «Música para el Beato de Oviedo»
La obra, del compositor Pablo Laspra, se basa en textos de Juan Méjica
La Nueva España - 02 de Noviembre de 2004

Cosme MARINA

La sala polivalente del auditorio Príncipe Felipe acoge hoy, a partir de las ocho de la tarde, el estreno absoluto de la obra «Música para el beato de Oviedo», del compositor asturiano Pablo Laspra Ferrero. Basada en un poemario de Juan Méjica -en origen dedicado a la comunidad benedictina de San Pelayo-, en el estreno intervendrán la Orquesta de Cámara y el Coro «New Groove Ensemble», además de la soprano Sonsoles Calero.

Pablo Laspra Ferrero es un joven autor de 24 años que, pese a su juventud, lleva tiempo inmerso como agente muy activo en la vida musical de la ciudad. Pasó por el Conservatorio Superior, actualmente estudia Musicología y, además, forma parte del Coro Universitario de Oviedo. Según explica el propio músico, la idea de la obra surgió «hace dos años por iniciativa de Méjica, ante mi interés por sus poemas». Es la primera vez que Laspra estrena una obra de entidad, que él mismo también dirigirá, y que ha ido escribiendo «siguiendo el texto original de manera fiel». Nueve son los poemas musicados, para orquesta, coro y soprano solista. Y, en su conjunto, según su autor, la obra «presenta múltiples contrastes, desde el inicio más solemne, con reminiscencias del gregoriano, a marchas al estilo de una fanfarria y, junto a ellas, números más íntimos».

Tiene Pablo Laspra un sentido «visual y descriptivo» de su creación, «a mí me interesan especialmente los poemas sinfónicos, la transmisión al oyente de las imágenes que inspiran una creación determinada, algo que también se consigue de forma muy especial en la música realizada para las bandas sonoras de las películas».

El estreno de hoy supone para el joven compositor «un reto para seguir adelante. Soy consciente de que aún me queda formación por realizar y trato de aprender cosas nuevas de forma continua, acudiendo a clases magistrales de composición o dirección coral. En este momento es la ilusión lo que suple a la experiencia».

Para Pablo Laspra lo más complicado llega cuando hay que sacar «una obra de la nada, desde mi estilo, porque a mí me interesa que mis obras lleguen al mayor número de público posible, sin que eso signifique que quiera renegar de nada».

Esta «Música para el beato de Oviedo» es, según su autor, una obra «espiritual y religiosa, pero no con enfoque litúrgico, aunque juegue con la ambigüedad en este ámbito». Y deja muy claro que está «edificada sobre la ilusión y el trabajo de todos los que en ella intervienen. Sin ellos no hubiera podido llevarse a cabo.»